Iniciando sexualmente a tu pareja gay



En la mayoría de casos, la primera relación sexual surge por sorpresa y no siempre se está preparado para ello. Puede ser con alguien de igual o mayor edad aunque más experimentado con quien suele ocurrir dicha iniciación y tanto hombres como mujeres, heteros o gays se lo imaginan como algo especialPero, ¿Qué sucede cuando somos nosotros los encargados de iniciar a alguien en el aspecto sexual?
La primera vez sexual se debe recordar con agrado, y es necesario sentir seguridad y comodidad para dar ese paso. Las chicas heterosexuales suelen mostrar el interés sexual pero no lo manifiestan abiertamente y los chicos no aceptan el no haber tenido ninguna experiencia sexual por temor a la presión y burlas de familiares y amigos, y al llegar a consumar una relación sexual olvidan nociones de planificación, ya que una confía en lo que el otro dice. Pero en algunas ocasiones la parte no experimentada no manifiesta sus dudas, tal es el caso de los chicos homosexuales, donde lo común es que mientras mas predisposición sexual se tenga, mas éxito se puede tener a la hora de ligar e iniciarse sexualmente, lo que le puede llevar a toparse con diferentes individuos.
Aún así, para muchas personas experimentadas el iniciar a alguien sexualmente es más que un reto y prefieren pasar de ello, ya que temen que el novato se involucre afectivamente. Mientras para otros es un morbo y lo disfrutan en toda su plentiud. Pero hay tres clases de morbosidad en éstos “Iniciadores Sexuales”:
I.S C/MORBO INDIVIDUAL.- Es cuando el solo hecho de iniciar alguien es ya un gusto solo para ellos, algo que contar, algo que los llenará de orgullo. Estos individuos buscan su propia satisfacción en la inexperiencia e ineficacia del novato. Eso les excita. El tener el control de alguien que aún no conoce las artes sexuales e iniciarlo aunque ese alguien no lo disfrute. Su premisa es decir que siempre es así la primera vez. Una vez satisfechos van en búsqueda de más.
I.S C/MORBO COMPARTIDO.- Aquí el experimentado sabe que tiene que encontrar el punto de equilibrio para obtener un placer mutuo. Él es el encargado de generar placer y darse placer mientras el novato va aprendiendo y acoplándose. Es la forma mas correcta de disfrutar del sexo, ambos sienten que pueden generarse placer por igual, ayudando al novato a sentirse cómodo y listo para desarrollarse en el campo sexual.
I.S C/MORBO DADIVOSO.- El solo hecho de tener un amante novato los vuelve locos, y quieren darle a éste todo lo que desean y ordenen en la cama. No tienen límites, en estos individuos lo que prima es el placer del otro por encima del suyo. Pero siempre el regalo viene con añadido, ya que por lo general se vuelven posesivos y quieren que el novato sea de su propiedad.
I.S C/MORBO LIMITADO.- A éstos individuos les mola los novatos, pero no soportan que una vez en la cama surjan dudas y retiradas de último momento. Por lo general son individualistas, y no toleran la pérdida de tiempo. Eso sí, de dejarlo con las ganas, te recordará a todos tus muertos y generaciones pasadas.
I.S C/MORBO ILIMITADO.- Éstos son todo lo contrario al anterior desde luego. Saben escuchar y orientar. Es su forma de mantener a su lado al novato y que este confíe en que es él la persona adecuada. Esperará al novato a cuando se decida y obtendrá su recompensa. Aunque en ocasiones tanta orientación le sirve al novato para decidirse por alguien más.
I.S C/MORBO AFECTUOSO.- Éstos podrían ser la pareja o novio que tengamos. Es lo ideal sin duda, pero no garantiza tampoco un cien por cien de efectividad, pero sí de confianza y sentimientos. El único escollo es que el novato espere demasiado y al no obtener lo que desea, busque otras opciones.
I.S C/MORBO DESCONTROLADO.- Cuidado, éstos individuos creen que el abuso de alcohol y/o drogas deshinibe y aclara toda duda, miedo o verguenza. En el sexo actúan como si rodarán una película porno. Muchas veces dejando de lado la toma de precauciones lo cual puede convertir la experiencia en algo nefasto. No hace falta complicarse la vida.
Si te preocupa tu compañero sexual te en cuenta lo siguiente: antes de la penetración conviene que tu compañero tenga los músculos relajados. Puedes estimularlo con un dedo (lubricado) o dos, pero no los muevas mucho para adentro y para afuera. Deja que él se habitúe a la sensación. Cuando él se sienta cómodo, experimenta introducir la cabeza (del pene!) dentro del él. Cuando la sientas entrar, detente. A medida que tu compañero se “ajusta” empuja un poco más. Si notas que se retrae, detente y espera un poco o retira el pene apenas un poco, si él lo pide.
De esta forma, pasado poco tiempo tendrás el pene completamente introducido dentro de él. Cuando esto ocurra, usa movimientos largos de “va y ven”, para conseguir el máximo placer. Intenta que el pene no salga completamente de dentro de él durante los movimientos. Caso contrario vas a meter aire para dentro lo que puede llevar a que suelte accidentalmente alguna flatulencia.